Febrero siempre se siente como un segundo comienzo, especialmente para las emprendedoras latinas en Canadá que iniciamos el año con metas, sueños y muchas responsabilidades. Enero llega cargado de intención, metas y promesas… y febrero nos invita a hacer algo igual de importante: evaluar. Evaluar no es juzgarnos. Es mirarnos con honestidad y preguntarnos:
¿Qué sí logré en enero?
¿Qué me costó más de lo que imaginaba?
¿Qué hábitos no funcionaron como esperaba?