Muchas personas viven convencidas de que su problema es la falta de tiempo. Compran agendas, descargan aplicaciones y buscan estrategias de productividad esperando sentirse mejor. Sin embargo, detrás del cansancio, la dispersión y la sensación de no llegar a todo, suele existir algo mucho más profundo: emociones que llevan demasiado tiempo esperando ser escuchadas.
En este artículo descubrirás cómo el agotamiento emocional puede disfrazarse de desorganización.