top of page

Emprender. Lo hice CON MIEDO...pero lo hice.

  • Foto del escritor: Lety
    Lety
  • 2 dic 2025
  • 3 Min. de lectura

¿Sabes?, si me hubieras preguntado hace años cómo fue que empecé a emprender, no te sabría dar tantos detalles porqué no fue un día que me desperté con claridad total y dije: “¡Hoy voy a cambiar mi vida!, ¡Hoy voy a emprender!” No. Fue más bien un proceso…de intentarlo, de equivocarme, de volverlo a intentar y sobre todo de reinventarme. De hacerlo con miedo. Y muchas veces, de hacerlo sola.


¿Lo hice?. Sí, temblando, con dudas, con noches sin dormir. Con el corazón latiéndome en el cuello antes de cada decisión. Y también, con momentos de tanto cansancio que pensé en dejarlo todo y mejor no hacerlo. Te voy a confesar que a veces, esos pensamientos todavía llegan de vez en cuando. Y si te puedo decir que he vivido.


El miedo nunca se va del todo

No importa que lleves años, que tengas experiencia, que otros te digan que lo haces bien…

Ese miedo sigue apareciendo.

  • Miedo a no estar a la altura.

  • Miedo a mostrarte vulnerable.

  • Miedo a no sentirte suficiente.

  • Miedo a que esta vez nadie compre.

  • Miedo a que ahora sí te digan “¿Quién te crees que eres?”

Y lo peor no es ese miedo. Lo peor es que una parte tuya a veces se lo cree.


A veces el miedo se disfraza

A veces el miedo nos distorsiona nuestra realidad. Se disfraza con palabras internas de “mejor espero”, de “falta poco para que esté listo”, de “primero que todo esté perfecto”. ¿Te suenan? Te diré que las escucho muy a menudo en mis programas.


Y uno no se da cuenta, y va apagando sus ideas poquito a poquito, hasta que ya no suenan tan emocionantes como al inicio. Y en efecto, eso a mi me paso, no una vez, muchas veces, hasta.....hasta que aprendí a diferenciar el miedo real de la excusa bonita.


Lo que nadie te dice después años emprendiendo

Yo me imagine que era sencillo, como línea recta y en la Universidad me enseñaron muchos temas para tener seguridad. Mi experiencia fue otr na, es más curva que una montaña rusa. Bueno, la montaña rusa tiene algunos tramos de línea recta. El emprender no, no es recto, ni hay manual. No hay formula mágica y menos que nos quite el miedo a vender.


Lo que hay es elección. Y confianza construida con práctica.

Porque uno no se vuelve valiente antes al ir aprendiendo y sintiéndose seguro. Uno se vuelve valiente después de hacerlo con miedo varias veces.


Y si hoy estás en ese punto donde no sabes si lanzarte…

Yo solo te diría esto, como amiga: Tú ya sabes lo que quieres. Ya lo viste en tu mente. Ya lo sentiste en el cuerpo. Tu cerebro ya lo vió, así que el ya armo el rompecabezas, solamente tus miedos y sesgos son los que no te dejan ver el resultado futuro.


No necesitas tener todo resuelto. Solo necesitas escucharte y moverte un paso más.


Y por si te sirve, aquí van 3 preguntas que siempre me regresan al centro:

  1. ¿Qué versión de mí está pidiendo salir… y no le he dado permiso?

  2. ¿Estoy construyendo lo que deseo… o lo que creo que los demás esperan de mí?

  3. ¿Quién soy yo cuando esto funcione… y qué pasaría si empiezo a ser esa mujer desde hoy?


Hoy, después de años como emprendedora, sigo temblando a veces. La diferencia... ya no me freno. Ya no me escondo. Y si algo he aprendido es que la valentía no es ausencia de miedo, es que estoy reconectada con mi esencia y por tanto VIVO EN COHERENCIA.


Así que si estás por lanzarte, hazlo. Hazlo temblando, llorando o dudando…pero hazlo siendo tú.

No estás sola, yo también estoy emprendiendo.


Lety Rivas


Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page