¿Y si no era solo el clima?Blues d’automne – Quand ton âme cherche la lumière
- Nani Duran

- 24 nov 2025
- 4 Min. de lectura

Hay días en los que te levantas con el cuerpo pesado, sin muchas ganas de nada… y piensas:
”¿Será el clima?”
Sí, el clima influye, pero también lo hace tu cuerpo, que trata de adaptarse al cambio de estación. En otoño, los días se acortan, la luz disminuye y nuestro organismo empieza a producir más melatonina (la hormona del sueño) y menos serotonina (la hormona de la felicidad). El resultado: sueño, cansancio y, a veces, un bajón emocional que ni tú misma entiendes.
No es flojera, ni debilidad. Aunque la mayoría de mis clientes lo dicen en consulta. Pero es tu cuerpo hablando bajito y pidiendo equilibrio. Recuerda: No es flojera, es bioquímica.
Cuando el cuerpo cambia, el ánimo también
Te sientes más sensible, distraída o con menos ganas de hacer cosas. Tu cerebro realmente siente el otoño. Tu cuerpo percibe ese cambio a través de los ojos, y el mensaje viaja directo al hipotálamo, el centro del cerebro que regula tus ritmos biológicos. La falta de luz altera tu reloj biológico interno, ese ciclo que regula tu sueño, tu apetito y tu estado de ánimo, Allí se ajusta todo: la temperatura, las emociones y hasta el deseo de socializar.
Es como si tu sistema nervioso se quedara en “modo lento”.
Y si eres de las que siempre anda activa, multitasking, mamá, profesional y soñadora (sí, tú), ese bajón se siente como si te hubieran desconectado de tu propia energía. Te pasa ?
Aqui los síntomas del blues de otoño:
Cansancio persistente, aunque duermas bien.
Falta de concentración o de motivación.
Antojos de azúcar o carbohidratos grado mil.
Tristeza leve o irritabilidad.
Sensación de que “te cuesta arrancar el día” o lloras con mucha facilidad entre tantos síntomas estos son los más comunes.
Te confieso algo…
Cuando vivía en Venezuela, recuerdo que muchas veces llegaban pacientes al mostrador de la farmacia con esos mismos síntomas:
cansancio, sueño, desánimo, apatía… Y bastaba con ponerles una inyección de Miovit, Bedoyecta, Neuribe o Benutrex, ese famoso complejo B, ¡y a los dos días estaban como nuevos!
Hoy entiendo por qué: la vitamina B es esencial para el sistema nervioso, para recuperar la energía y la claridad mental.
Esa experiencia me marcó, y es justamente lo que hoy aplico desde la naturopatía aunque agrego otros suplementos, todo depende de sus síntomas, el magnesio y los omega 3 pueden ayudar a que el cuerpo vuelva a encender su chispa, pero de manera natural, esto no es un receta ni se aplica a todos, hay interacciones y debemos estar atentos. Pero la mayoría de mis pacientes me decían estoy como nuevo, no hacía falta tantos suplementos porque teníamos nuestro adorado SOL todo el año, si nuestra vit D que no viene en cápsula, que tanto de nosotros extrañamos en esta época y también había playa que como nos subía la serotonina rapidamente.
Cómo volver a sentirte tú misma:
Exponte a la luz natural cada día, 15 minutos mínimo. Más oscuridad más melatonina cuando cae la tarde más temprano, el cerebro interpreta que es hora de descansar y produce más melatonina la hormona del sueño. O puedes comprar una lámpara de Luminoterapia: es una técnica terapéutica que utiliza una luz blanca intensa, similar a la del sol, indicada por la mañana con lámparas certificadas de 2,000 a 10,000 lux, pero también se pueden usar mientras haces la cena. Las sesiones duran entre 30 y 60 minutos, mientras lees, desayunas o trabajas es uno de mis complementos.
Muévete: caminar o bailar ayuda a activar tu serotonina, recuerda Menos luz, menos serotonina, hay que darle nuestra propia gasolina a nuestro cuerpo.
Aumenta el consumo de alimentos que contengan magnesio, pescados y la vitamina D quien es esa prima que no puedes dejar de llamarla, pero recuerda no esperar estar Down se usa un mes antes.
Disminuye el consumo de café, no más de 3 tasas al día.
Sopas, si sopas, sopas y sopas caseras sin tanto carbohidratos.
Apóyate en tu naturopata para una guía personalizada con dosis adecuadas tomando en cuenta si tienes una enfermedad preexistente actúa de manera consciente.
El poder de los aromas: mi roll-on Rayonnant
Si hay algo que adoro del otoño es la oportunidad de reconectar conmigo misma. Y los aceites esenciales son tu mano derecha para todo, por eso utilizo mis difusores con un aceite de mandarina y una tina bien espumosa y un buen libro pero después de hacer ejercicio, si es difícil pero debemos hacerlo 30 minutos, un cardio para que nuestro cerebro esté contento y nuestros músculos también.
Y uno de mis aliados preferidos en el trabajo es mi roll-on Rayonnant, una sinergia que combina cada aceite utilizado en mi fórmula da ese empujón con solo sentirla. Es como llevar un pedacito de sol en el bolso: te lo aplicas en las muñecas o el pecho, respiras profundo… y sientes cómo el cuerpo se despierta, la mente se aclara y el ánimo florece.
Un recordatorio que debes tener presente
No ignores las señales.
El cuerpo no se equivoca: solo pide atención, cariño y equilibrio.
El blues de otoño no es una enfermedad, es una invitación del cuerpo a ralentizar, a reconectarte y a nutrir tu energía desde adentro.
Cuando comprendemos cómo funciona nuestro cerebro, dejamos de juzgarnos y empezamos a cuidarnos con amor y conciencia porque nuestra serotonina está en límite y existen soluciones naturales.
Te invito a que, juntas, descubramos lo que tu cuerpo te quiere decir.
Reserva en: www.soynaniduran.com
Porque el otoño no apaga tu luz,
solo te enseña a brillar diferente.
Blues d’automne, Quand ton âme cherche la lumière
Nani Durán Naturópata inscrita en la RITMA & Farmacéutica en Venezuela 2006
Suplementos · Aromaterapia · Bienestar Integral, Québec, Canadá



Me encanto toda la informacion. Tienes que leerlo 🥰🥰
Excelente manera de recordarnos a no ignorar las señales gracias!
Totalmente de acuerdo con lo escrito
Increíble