Volver al centro: regulación energética para iniciar el año desde el cuerpo y la conciencia
- Natalia Leon
- 7 ene
- 2 Min. de lectura

Enero suele llegar cargado de expectativas. Nuevas metas, nuevos planes, nuevas versiones de nosotras mismas. Pero muchas veces intentamos avanzar desde un lugar de agotamiento interno, con el cuerpo tenso y la mente saturada.Por eso, antes de proyectar, es fundamental volver al centro.
Volver al centro no es detener el crecimiento, es regular el sistema nervioso para que la energía vital pueda fluir de forma coherente. Desde la ciencia sabemos que un cuerpo en estado de estrés sostenido —con el sistema nervioso simpático activado de forma constante— reduce la claridad mental, la creatividad y la capacidad de toma de decisiones. En otras palabras: no se emprende con claridad desde el agotamiento.
La regulación energética comienza en el cuerpo. A través de prácticas conscientes activamos el sistema parasimpático, responsable de la calma, la reparación y la integración. Cuando el cuerpo se siente seguro, la mente se ordena y la energía se alinea.
3 formas prácticas de volver a tu centro
1. Respiración consciente (3 minutos): Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen. Inhala por la nariz contando hasta cuatro y exhala lentamente por la boca contando hasta seis. Este ritmo envía una señal de seguridad al sistema nervioso y te devuelve al momento presente.
2. Pausa corporal intencional: Detente y pregúntate: ¿qué está pidiendo mi cuerpo ahora? Tal vez estirarte, caminar, hidratarte o cerrar los ojos. Escuchar estas micro-necesidades evita que la tensión se acumule y sostiene tu energía a lo largo del día.
3. Anclaje al presente: Lleva tu atención a una sensación física concreta: el contacto de tus pies con el suelo, el peso de tu cuerpo en la silla o la temperatura del aire. Este anclaje sensorial regula la mente y devuelve claridad y enfoque.
Para las mujeres emprendedoras, volver al centro es un acto de liderazgo interno. No se trata de hacer más, sino de crear desde un estado interno regulado, consciente y coherente. Desde ahí, las decisiones se vuelven más claras y los proyectos más sostenibles.
Antes de cerrar este espacio, regálate un instante.
Coloca ambos pies en el suelo.Inhala profundo por la nariz.Exhala lento por la boca.
Lleva tu atención al centro de tu pecho y pregúntate en silencio:
¿Qué necesita hoy mi cuerpo para sentirse sostenido?
No busques una respuesta mental.Solo escucha.
Confía en lo que aparezca.Ahí comienza tu verdadero regreso al centro.
Este inicio de año no te pidas perfección. Pídete presencia.Vuelve al cuerpo. Vuelve a ti.
Con amor y conciencia,
Natalia León
Khuyana Ki




Gracias Nati! Este mes nos genera muchas expectativas y estres, siempre hay que volver a nuestro centro y regularnos