Deja las expectativas y tu vida cambiará
- Lety

- 31 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Cada Diciembre, la vida me encuentra distinta. Y este 2025, también lo hizo sin perder su costumbre.
Diciembre siempre me invita a mirar muy adentro de mi. A reconectar conmigo y a ir a mis escondidos rincones de mi esencia y hoy lo quiero compartir contigo.
Este año cumplí 45 años, fue muy diferente, no lo viví como lo había imaginado. No pude celebrarlo con mi esposo ni con mis hijos (y uno cumplió sus 16). Sin embargo, la vida decidió otra cosa. Y, aun así, me regaló algo valioso.
Tuve la oportunidad de vivir ese momento con mis padres, con una presencia que antes quizá no habría sabido valorar, solos, con presencia y lo más importante...La intención de estar juntos
Este año aprendí a soltar expectativas que no eran mías, una de las lecciones más fuertes fue dejar de vivir desde lo que otros esperan de mí. Dejar de esperar aprobación. Dejar de esperar que las cosas se den de cierta forma.
Dejar de posponer mi vida esperando “cuando todo encaje”.
No fue una decisión cómoda. Fue necesaria, pero entendí que vivir desde la expectativa ajena desgasta, y que esperar demasiado también es una forma de abandono personal.
Elegí otra manera de estar en mi vida. PRIORIZARME. En lugar de esperar, empecé a dar.
No para complacer, sino para ser coherente conmigo....dar lo mejor de mí en lo que sí depende de mí como mi presencia, mis decisiones, mi manera de amar, de trabajar, de acompañar.
Este año me mostró que no controlo los resultados, pero sí la intención con la que camino.
Hubo desafíos que me cambiaron si. La enfermedad de mi papá marcó el año.
Trajo miedo, cansancio emocional, silencios largos y muchas preguntas.
También hubo frustraciones, pérdidas y momentos donde parecía que nada avanzaba. Pero cada experiencia me enseñó algo profundo. Cuando dejas de esperar que la vida cumpla tus expectativas, empiezas a vivirla con más verdad.
Hoy disfruto el presente sin aplazarme
Ya no vivo esperando que todo esté perfecto Vivo el hoy.
Disfruto más porque no doy nada por sentado.
Decido más rápido lo que sí quiero. Y suelto con menos culpa lo que ya no me corresponde.
Este diciembre me confirmó que vivo en mi coherencia, me confirme que vous en bien camino. Que soltar expectativas no me hizo menos responsable, me hizo más libre.
Que dejar de esperar no me volvió fría, me volvió presente.
Y que dar lo mejor de mí, sin garantía, sin aplausos, sin control…es hoy la forma más honesta de vivir.
Y por eso hoy. 31 de diciembre te lo escribo porque si yo pude también tu puedes.
Feliz año nuevo!!


Comentarios